Somos Irene y Anna.
Y no sólo compartimos profesión: compartimos una forma de mirar.
Una psicología humana, ética y profundamente respetuosa.
Una terapia que no reduce a nadie a un síntoma, que no corre a “arreglar”, y que no pone pautas por encima de la persona.
Nos duele cuando la psicología se despersonaliza: cuando se intenta erradicar el síntoma sin comprenderlo, cuando se empuja el proceso, cuando se promete una solución rápida.
Para nosotras eso no tiene sentido.
Porque si no se cuida el ritmo, el vínculo y la seguridad, el cambio no se sostiene.
En Cocoro creemos en algo muy importante: la relación terapéutica lo cambia todo.
Es el lugar donde una persona puede sentirse vista y acompañada, y desde ahí aprender lo que luego se lleva fuera: límites sanos, presencia, comunicación, intimidad, capacidad de pedir y recibir.
Un espacio donde puedas pensar sin prisa, sentir sin juicio y ordenar lo que duele sin tener que demostrar nada.
Y por coherencia, Cocoro tenía que nacer acompañada.
Cuidamos a las terapeutas que acompañan tu proceso.
No queríamos reproducir el “tienes que poder con todo”, ni dentro del equipo ni en terapia.
Elegimos construir un proyecto donde acompañar no se haga en soledad.
Porque si el vínculo es el corazón de la terapia, también tenía que ser el corazón de nuestra forma de trabajar.
También cuidamos el “match” para que cada persona encuentre a la terapeuta más adecuada en base a su especialización, experiencia y feeling.
Nos complementamos de forma natural
Lo que hacemos juntas no es sólo una suma de especialidades. Es un equipo que se cuida por dentro para poder acompañarte mejor por fuera.
Cuando el cuidado circula entre quienes acompañan, el espacio se ensancha.
Y en ese ensanchamiento, la terapia puede sentirse como hogar: más segura, más profunda, más humana.
También cuidamos el “match” para que cada persona encuentre a la terapeuta más adecuada en base a su especialización, experiencia y feeling.
Nos complementamos de forma natural
Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano. Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano.
Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano.
Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano. Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano.
Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano.
Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano. Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano.
Irene acompaña desde la terapia de pareja y la sexología clínica, con una mirada sensible al sentido, lo cultural y lo humano.